viernes, 17 de agosto de 2012

¡DEJA TU CARGA!






Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo. (Salmo 55:22)

Un día un hombre conducía su camioneta nueva por una  polvorienta carretera, cuando vio a un peatón, junto al camino que esperaba que alguien lo llevara en su vehículo.
El caminante cargaba sobre sus hombros una caja muy grande y pesada, y se le veía exhausto por el calor del día. 
El conductor detuvo la marcha y le preguntó:
-¿Hacia donde se dirige?
- Al pueblo más cercano, contestó.
- Súbase atrás y lo llevaré hasta allá- le dijo. Unos pocos kilómetros más adelante miró por el espejo retrovisor y se sorprendió al ver al hombre sentado en el piso de la camioneta todavía con la caja sobre sus hombros.
Finalmente detuvo la camioneta, se bajó y fue hacia el hombre y le preguntó:
¿Por qué no descansa y deja su maleta sobre el piso?
¡Ah!- dijo el hombre. -Es que no quiero dañar su camioneta nueva.

Hay muchos cristianos y cristianas, que como este hombre, tienen debajo de sí el vehículo de la salvación, pero todavía siguen llevando sobre sí su propia carga pesada.
Una vez tras otra, Jesús les dice: -Deja tu carga, descárgala. Yo la llevaré por ti. 

Si hoy estás angustiado, preocupado o desesperado por alguna situación es porque aún no has entregado tus cargas al Creador del universo. ¡Deja tu carga a un lado y vive con la paz que solo Dios te da!